El Reiki es un sistema de sanación natural procedente de una ancestral técnica tibetana, consiste en canalizar la energía Universal a través de las manos, fue redescubierto por Mikao Usui a finales del siglo XIX en Japón.
La palabra Reiki significa energía, en el Rei: La energía Universal que existe en todo lo que nos rodea y en el Ki: la energía vital personal, tal vez más conocida como Chi como la llaman los chinos o Prana por los hindúes.
A pesar que hay muchos y variados tipos de Reiki (Karina, Tera MAI, Reiki Avanzado, etc.) el Sistema Usui – Tibetano de armonización natural es el más difundido en Occidente.
La primera etapa “Shoden” por medio de la cual se activa el canal de energía Reiki permitiendo acceder a la energía universal para actuar como canal.
Sin la iniciación también podemos realizar Reiki pero usaremos nuestra propia energía y al termino de la sanación nos encontraríamos con poca energía y cansados.
Esta apertura del canal de curación se realiza una vez y es para toda la vida y otorga a la persona iniciada la capacidad de transferir energía en el nivel del cuerpo físico por imposición de manos en distintas partes del cuerpo.
Para tomar el primer nivel de Reiki no necesita ningún tipo de preparación, se realiza en un día y consiste en abrir el canal, desbloquear los centros energéticos (físicos, mentales y emocionales) y equilibrar nuestra capacidad de autocuración.
La Energía Universal del Reiki se caracteriza por tener una frecuencia particular que tiene la cualidad de equilibrar todas las energías con las que se encuentra.
Todas las cosas y los seres tienen su propia energía vital, de ahí el dicho somos pura energía (literalmente es una expresión completamente cierta)
Esta técnica es milenaria y se basa en el desbloqueo de los centros energéticos llamados “chacras” para lograr un estado de relajación y estimular nuestras propias fuerzas autocurativas.