
Conocido mejor como Terapia de Sonido, consiste en la aplicación de la Voz e instrumentos musicales y vibratorios en los campos energéticos y sobre el cuerpo físico. Los seres humanos han hecho uso del sonido desde su Creación para obtener y expresar información sobre el mundo que los rodea, para comunicarse entre sí, para sanarse, para transformarse y sobretodo de sentirse unidos. Se trata de la Terapia más antigua del mundo, desde que la “Primera Madre” cantó nanas al ‘primer bebé’, y los primeros seres humanos se sentaron alrededor del primer fuego.
Aunque los usos del sonido para sanar son muy antiguos, mayormente han estado limitados a las tradiciones espirituales y esotéricas. En la última década, sin embargo, el uso del sonido como una modalidad terapéutica se ha convertido en un enfoque de trabajo para las comunidades científica y médica. En la Sonoterapia se trabaja la pura vibración, y no solamente la música. La base científica descansa sobre el principio de la “Resonancia en Simpatía”, cuando un objeto vibrante provoca vibraciones en otro objeto.
La sonoterapia puede tratar de romper energías cristalizadas y/o estancadas tanto en los campos energéticos que rodean al cuerpo, como en el propio cuerpo físico, las emociones y las ideas preconcebidas. Todo el universo está en estado de vibración. Esto incluye al cuerpo humano. Cada órgano, hueso, célula y cualquier otra parte del cuerpo (y su campo energético), tiene una razón vibratoria sana.
Cuando tenemos una frecuencia que vibra sin armonía, se crea la enfermedad. A través del sonido, y especialmente nuestras propias voces, podemos proyectar a la parte que está enferma, la frecuencia de resonancia correcta, devolviéndola a su frecuencia normal y esto produciría una sanación.
Hoy en día los instrumentos más destacados para la sonoterapia son: